Por Kique Mata
Así termino Lars Ulrich, el encargado de la batería de Metallica, el concierto en el Estadio Mateo Flores. Con un cupo casi a reventar en gramilla y VIP, pero suficiente espacio libre en General, la banda Californiana, Metallica, mantuvo brincando y cantando a sus fans, quienes por años habían aguardado este momento.
Tras un turbulento arranque, en el que el sonido iba y venía de una manera desesperante, y a lo cual los fans hacían comentarios como el típico “devuelvan la choca” u otros más frustrados decían “es como pagar por un DVD y recibir uno pirata!” la frustración del público y los mismos integrantes de Metallica se hizo obvia. Luego de varios intentos la banda decidió pedir al publico unos minutos de paciencia y para ello James Hetfield, vocalista, indico: “Tanto nosotros como ustedes hemos esperado 29 años por estar acá, unos minutos mas no nos van a costar mucho y les daremos un espectacular concierto”.
Retornando al escenario con mas energía, la banda se reivindica con su público y repite la canción “For Whom the Bell Tolls”, y denotando su profesionalismo, recuperan al público y lo guían por un viaje a través de sus distintos álbumes, interpretando canciones de Kill ‘em All, Ride the Lightning, And Justice For All…, el famoso Black Album y por supuesto, su ultima gema en la corona del reinado del Metal, Death Magnetic, la cual le da nombre al Tour. Espectaculares efectos de sonido, pirotécnicos y visuales enmarcaron lo que por muchos años será el mejor concierto que Guatemala haya visto.
La seguridad interna del evento fue bastante buena, a pesar de las amenazas y restricciones, la revisión en el primer anillo de seguridad fue escueta y en ciertos momentos ausente, se enfocaron en hebillas de cinchos, olvidándose de drogas, anillos y cualquier otro artículo pequeño que pudiese caber en los bolsillos de los pantalones.
En general, el ambiente adentro fue bueno, no faltaron quienes trataron brincarse la verja, o bien los que lograron multiplicar su ticket de General y convertirlo en uno de Gramilla. El público dentro del Mateo Flores estuvo totalmente ajeno a los disturbios que sucedían en el exterior del mismo.
Al terminar, la banda tomo una bandera de Guatemala que el publico portaba y que en el centro llevaba el nombre de Metallica, la mostraron y obsequiaron un sin fin de púas a los fans que más cerca del escenario se encontraban.



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